El campanero visita Alcaine para efectuar arreglo en el campano pequeño

Ya suenan bien las campanadas de las horas y los toques de misa

El reloj de la iglesia, el toque de las campanas dando horas y cuartos y los toques a misa, son algunos de los elementos que constituyen la esencia de nuestros pueblos. Y en Alcaine desde hace alguna semana los toques horarios fallaban, por lo que se reclamó la presencia del campanero. La zaragozana Campanas Pallás ha sido la encargada de hacer la reparación. Ha arreglado el martillo del campano pequeño -que es el que toca los cuartos- ya que se había fundido la bobina… cosa lógica ya que tenía más de veinte años. Esta empresa es también la que ha efectuado varias reparaciones en Alcaine: cambiaron el motor de la campana grande y hace tres años se refundió la campana pequeña y se puso en la grande un badajo de seguridad (la pequeña ya se instaló con él) y hace unos cuatro años se cambió el cuadro de mandos.

Las golondrinas de Alcaine preparan su marcha al continente africano

Al éxodo de los veraneantes, a final de agosto, se suma la marcha de los vecinos alados más populares: las golondrinas

Los días de final de agosto han sido jornadas de marcha escalonada de los veraneantes de Alcaine y el primer indicio de ello fue la fuga de vehículos de los aparcamientos externos del pueblo. En apenas tres días el aparcamiento más lejano (en la Era del Feo) dejó bien a las claras que se imponía volver al trabajo y a los estudios… y de 50 coches aparcados, bajó a una decena para en la actualidad estar sin ninguno. Ahora ya solo se utiliza el aparcamiento situado justo a la entrada al pueblo y los garajes particulares de las casas y la bajada de Los Royales.

Aparcamiento exterior, antes y después del éxodo de veraneantes… y golondrinas agrupándose para la migración.

Pero, no han sido los veraneantes los únicos que han iniciado el éxodo de Alcaine, sino que los vecinos más populares -las golondrinas y el avión común- también preparan su viaje de regreso a sus lugares de invernada en el continente africano. Y estos primeros días de septiembre estas aves tan beneficiosas (se alimentan de insectos voladores) comienzan a agruparse permitiendo observar sus piruetas en el cielo, su sincronía en vuelo y sus característicos cantos.