El Ayuntamiento logra que la compañía eléctrica reubique el nuevo transformador: de la carretera en la entrada al pueblo… a la explanada del Calvario.

Se reducirá el impacto visual y además se harán cambios y mejoras en las torres de la línea eléctrica.
Ha habido que esperar más de dos años y varias reuniones con Endesa para conseguir el objetivo de retirar el nuevo transformador, situado justo en la entrada al pueblo. Ya desde el primer momento los vecinos fueron mostrando su disgusto por el impacto visual del «caseto de los helados» (como se denominaba jocosamente). Y el Ayuntamiento se había propuesto la retirada a un lugar menos visible.
Tras negociar con la compañía su reubicación y la visita de los técnicos, se requirió por parte de la compañía, ampliar el acceso de la pista que sube al Calvario para facilitar el paso de un camión y maquinaria… labor que realizó el consistorio hace unas semanas (el Ayuntamiento informa de que el coste de los trabajos: ampliación de pista, reparaciones de agua y desagüe, han ascendido a unos 6.000€ IVA incluido). Así que ya está todo preparado para que próximamente se inicien los trabajos de demolición del viejo transformador y se coloque el nuevo, cerca de ese antiguo. Además de la mejora y seguridad que supondrá la nueva instalación, habrá variaciones en el tendido de las torres (todo ello a cargo de la compañía eléctrica). Durante las obras estará asegurado el suministro eléctrico, gracias a un grupo electrógeno que aportará la compañía suministradora.

La razón por la que el transformador se instaló junto a los contenedores de basura no fue otra que la de garantizar el acceso sine die. Para instalarlo en la parte alta del Calvario había que reconstruir y ensanchar la pista (lo que se ha hecho ahora), pero el coste que tenía y la falta de garantías de esa obra debido a la inestabilidad del terreno nos llevó a tomar la decisión.
Consideramos en su momento, y sigo pensándolo ahora, que no se debían gastar más de 30.000 € en la realización de esos trabajos.