«LOS CIRCUNSTANCIALES», la nueva novela del profesor y escritor Jorge Sanz Barajas, alcainés de sentimiento.

El lunes 11 de mayo a las 19 horas tuvo lugar en el edificio de la Caja Rural de Aragón de Zaragoza la presentación del libro Los circunstanciales de Jorge Sanz Barajas. Es la cuarta novela de Jorge Sanz tras Las hadas muertas (2012), Capital del desierto (2016) y Volar alto (2021). Jorge, además de escritor y uno de los más importantes del panorama actual de Aragón, ejerce de profesor de Lengua y Literatura en el IES Rosales del Canal de Zaragoza, colabora habitualmente en el suplemento Artes & Letras del Heraldo de Aragón, así como en la revista Rolde. Asimismo, coordina el taller de lectura Libros para entender el mundo, participa en el grupo Celtic Airs y en otras actividades culturales.
El acto, organizado por la Editorial Xordica y la librería Cálamo, fue iniciado por León Vela, que presentó a los participantes Luis Rabanaque y el propio Jorge Sanz.

Luis Rabanaque, profesor, escritor, guionista, actor de teatro y miembro de la serie Oregón TV, glosó la figura y trayectoria literaria de Jorge además de analizar con fino y agudo criterio la obra Los circunstanciales. Afirmó Rabanaque que se trata de una historia de emigrantes, en la que se muestra una visión de dignidad indispensable en este mundo, se penetra en las vidas y casas humildes de los inmigrantes y se ensalza la labor del profesorado. Destacó igualmente el estilo literario, repleto de líneas poéticas, que se podrían convertir en poemas y de frases que podrían ser textos de camisetas. Invitó a leer este libro, lleno de verdad, con el corazón abierto.
El acto transcurrió con una preciosa, meticulosa y amena entrevista o conversación de Luis Rabanaque y Jorge Sanz. Explicaron el sentido del título Los circunstanciales como personajes no importantes, pero esenciales. Dialogaron sobre los temas primordiales de la novela: el término bastardo, como personas dotadas, capaces, pero rechazadas por la sociedad; el desarraigo de los alumnos inmigrantes, que se encuentran ante una cultura y situación nueva y que son carne de cañón para pandillas y bandas marginales; la situación psicológica y emocional del cambio de país (un alumno que venía de cuidar cabras, hablando siete idiomas y no adquiría la competencia lingüística del castellano; la gestión del profesor con labor de protección, ayuda, paciencia y apego e incluso con sufrimiento y lloros; los típicos problemas del velo, vestimentas y costumbres; los problemas añadidos de homosexualidad, que chocan con la mentalidad de las familias.

Una lectura del libro lleva a múltiples conclusiones: aparecen muchos datos autobiográficos del autor como persona y como profesor (Jorge ha derramado en esta obra muchas gotas de energía, dolor y amor); supone un análisis del sistema educativo; a veces, puede valer como manual para profesores y otras, como una proclama de humanidad ante quienes siembran odio; plantea numerosos interrogantes que tiene la sociedad añadidos a la inmigración.
Literariamente, la novela es de un nivel de calidad extraordinario tanto en la estructura como en el texto. Prescinde de la típica “introducción, desarrollo y conclusión” y mantiene el hilo de la trama con las andanzas de un alumno, problemático, desde su llegada a nuestro país hasta la huida-vuelta hacia sus orígenes, aglutinando al resto de personajes. Es una delicia degustar una prosa ágil, sencilla, en la que Jorge combina líneas y fragmentos de tintes poéticos con lenguaje bajo y popular (adaptado a los protagonistas) sin faltar elucubraciones y datos filosóficos, literarios y culturales.
Como colofón, resalto la frase de una madre a Gervasio Sánchez: “Venimos aquí para que nuestros hijos puedan ser un día como los suyos” y las palabras de Jorge a los lectores de su novela: “Antes de hablar hay que vivir las situaciones: conocer antes de juzgar”.
Texto y fotos: Manuel Val Lerín
