Alcaine vive con entusiasmo y alegría la boda de Cipriano y Ángeles. Es la segunda vez que un alcalde de Alcaine casa a un exalcalde.

Por fin llegó el 4 de julio y se celebró en el Salón de Plenos del Ayuntamiento, el matrimonio civil entre Cipriano Gil Gil y Mª Ángeles Escusa Vegas. Tras la visita y firmas en el Juzgado de Calamocha sólo quedaba la celebración del acto de la boda, siguiendo los trámites legales establecidos. Y tuvo lugar a las 12:30 horas con la llegada del novio y de la novia, que fueron recibidos por los invitados y vecinos y acompañados desde la Plaza Alta hasta el Ayuntamiento. Fueron muchos los que no pudieron acceder al Salón. El alcalde Carlos Pardo había preparado un breve y sentido discurso de recibimiento (que entregó en un pergamino a la pareja) y que sirvió de antesala al acto legal de consentimiento y aceptación entre la pareja. Hay que señalar que también Javi (hijo de Ángeles) dedicó unas emocionadas palabras a los contrayentes. Tras las firmas legales y protocolarias del acta, los recién casados se asomaron al balcón, siendo ovacionados por todos los congregados en la calle y plaza, con los vivas comunes.

Tras la ceremonia, los invitados se dirigieron en coches particulares y un autocar contratado, a lugar del aperitivo, banquete y fiesta nupcial: el Hotel *** Don Cosme en Montalbán. Allí, junto al edificio que se aprecia al pasar por la carretera se esconde una asombrosa sala (grandiosa y sin una sola columna), perfectamente acondicionada y con todas las comodidades para este tipo de eventos. A las 14: 00 con los 140 invitados en el patio anexo, se esperó la llegada de los novios que brindaron con los presentes y comenzó el servicio de los variados y ricos aperitivos (auténticas delicatessen) y el servicio de bar en el mismo patio.
Llegó la hora de la comida y los 140 invitados ocuparon las 15 mesas redondas que, junto a la presidencial, ocupaban la mitad de la sala… quedando el resto del espacio para la zona del DJ, la barra de bar y el espacio de baile.

Antes de la entrada y servicio de cada plato, los novios entregaron regalos sorpresa a varios invitados y familiares. Además, por parte de un joven invitado, hubo una actuación musical muy bien ejecutada de la canción «Amante bandido» de Miguel Bosé, con acompañamiento en los estribillos por parte de toda la sala. También se celebró un Bingo Musical, con dos premios para los que cantaron el bingo.
Al finalizar la comida, los recién casados abrieron el Baile nupcial con la pieza escogida «Trigo y morcacho», del grupo de folk aragonés Araboas. Hay que destacar que Fernando Gabarrús, integrante del grupo, se encontraba en la sala como invitado y amigo. A partir de ese baile, ya se inició la fiesta y baile que se prolongó hasta las 20 horas. Después, ya se continuó en Alcaine por los que aún les quedaba energía.

