Se reparan varios bebederos, se rellenan de agua todos y se instalan dos comederos automáticos en el Coto de Alcaine.

Un grupo de voluntarios de la Sociedad de Cazadores prosigue con las tareas de mantenimiento y recuperación del Coto y la fauna silvestre.

Hay que reconocer que los cazadores de Alcaine están muy implicados no solo con el coto de caza y su gestión, sino que su labor va mucho más allá de su afición deportiva (institucional y administrativamente la caza está catalogada y regulada como una disciplina deportiva o actividad cinegética) y realizan actividades en beneficio del municipio: control de plagas, arreglo de pistas, siembra de cereal, mantenimiento de balsas e incluso colaboraron en los años 90 en la publicación del primer libro publicado sobre la historia de Alcaine.
En estos últimos años ha sido muy importante su actividad y algunas de sus acciones han tenido mucha efectividad: la reparación de balsas de agua y la repoblación de especies (como la suelta de 300 perdices el año pasado), que ha permitido ver este año bandos de más de 15 aves, gracias a su reproducción.
Esta semana la misión de los voluntarios ha sido revisar todos los bebederos instalados en el coto, reparar los que necesitaban un arreglo, rellenarlos de agua e instalar dos comederos automáticos que suministran grano en intervalos seleccionados. Los aparatos cuentan con placas solares que recargan la batería que acciona el automatismo.

España cuenta con 6.308 sociedades o clubes de cazadores federados. Con 330.423 deportistas federados, la caza es la tercera disciplina deportiva a nivel nacional por número de licencias, sólo superada por el fútbol y el baloncesto. El impacto social, económico y ambiental, sobre todo en los pequeños municipios, es de alto valor.

Varios miembros de la Sociedad de Cazadores de Alcaine, rellenando bebederos durante la jornada voluntaria